Sigue alentando a las familias para llevar a casa la ciencia.

Scientific American Sigue alentando a las familias para llevar a casa la ciencia

COMUNICADO DE PRENSA DE LA NATURALEZA grupo editorial
06 de octubre 2011

Contacto: Rachel Scheer
Relaciones Públicas Corporativas, Nature Publishing Group
T: + 212 451 8569 r.scheer @ us.nature.com
06 de octubre 2011 – Scientific American ha lanzado hoy llevar a casa la Ciencia como una iniciativa en curso semanal. Traer características principal Ciencias participar las actividades de ciencia que los padres y los niños pueden hacer juntos en unos pocos minutos, utilizando materiales de uso doméstico disponible. Una nueva actividad se publicarán todos los jueves con videos ocasionales.
“Como padre, mi objetivo en la creación de llevar a casa la ciencia fue simple,” dijo Mariette DiChristina, redactor jefe de Scientific American . ”Quería que las familias se diviertan el ejercicio de su curiosidad y la exploración de la ciencia, junto con actividades fáciles que a menudo pueden hacer con los elementos comunes de la casa. Estamos encantados de ofrecer ahora estas actividades populares como un artículo semanal.”
Llevar a casa la ciencia se puso en marcha en mayo de 2011 como libre de un mes la serie en línea diseñado para inspirar a una nueva generación de “Los estadounidenses científico.” Trae nuevas actividades de Ciencia Inicio de mirar hacia adelante para incluir la prueba del color de las hojas de otoño y la construcción de un puente colgante pequeño con un amigo.
Asesores educativos para la serie incluirá la National Science Teachers Association y la New York Academy of Sciences. Socios de contenido, incluyendo CityScience, Crazy tía ​​Lindsey y Amigos Ciencia, contribuirá a que la ciencia basada en actividades y vídeos dirigidos a niños de edad de seis a 12. Al igual que antes, todas las actividades, videos, datos curiosos, y las explicaciones son siempre, en la sección de educación dedicado de larevista Scientific American sitio web ( ScientificAmerican.com / BringScienceHome ) y compartido en Facebook, Twitter y YouTube.
Acercar la ciencia familiar es una de una serie de iniciativas de educación de la revista Scientific American , como parte de su compromiso de cambiar la ecuación. En septiembre de 2010, Nature Publishing Group (NPG), Scientific American organización ‘s padre, se unió a cambiar la ecuación, un director general liderada por asociación público-privada para apoyar la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) de alfabetización en los Estados Unidos.
Para más información sobre el programa, por favor visite el sitio web:
Acerca de la revista Scientific American
Scientific American está en el corazón de los consumidores Nature Publishing Group, la división de medios, para satisfacer las necesidades del público en general. Fundada en 1845, la revista Scientific American es la más antigua revista publicada continuamente en los EE.UU. y la publicación líder con autoridad para la ciencia en los medios de comunicación en general. Junto con scientificamerican.com y 14 ediciones en idiomas locales en todo el mundo llega a más de 5 millones de consumidores y científicos. Otros títulos incluyen la Mente Scientific American y Spektrum der Wissenschaft en Alemania.Para más información, visite http://www.scientificamerican.com.

Los astrocitos influyen en las células de la respiración.

Publicado en Internet el 15 de julio 2010 | Nature | doi: 10.1038/news.2010.355

Fuente:http://www.nature.com/news/2010/100715/full/news.2010.355.html

Noticias

Soplo de aire fresco para las células “pegamento” del cerebro

 

Los astrocitos pueden tener un papel importante en la regulación de la respiración.
Miriam Frankel

Un tipo de célula cerebral que se cree responsable de apoyo a otras células pueden tener un papel insospechado en el control de la respiración.

En forma de estrella células llamadas astrocitos, que se encuentra en el cerebro y la médula espinal, es posible introducir cambios “sentido” en la concentración de dióxido de carbono en la sangre y estimular las neuronas para regular la respiración, según un estudio publicado en línea en la ciencia hoy en día uno . La investigación podría arrojar alguna luz sobre el papel de los astrocitos en ciertas enfermedades respiratorias, tales como muerte súbita, que no se comprenden bien.
Los astrocitos son un tipo de células gliales – el tipo más común de células cerebrales, y mucho más abundantes que las neuronas. “Históricamente, las células gliales se pensó sólo para” pegar “el cerebro, al proporcionar la estructura neuronal y el apoyo nutricional, pero no más”, explica el psicólogo Alexander Gourine del University College de Londres, uno de los autores del estudio. “Este viejo dogma ahora está cambiando dramáticamente, algunos estudios recientes han mostrado que los astrocitos pueden realmente ayudar a las neuronas para procesar la información.”
“El aspecto más importante de este estudio es que un cambio considerable en las ideas acerca de cómo la respiración es controlada”, dice David Attwell, un neurocientífico de la University College London, quien no participó en el estudio.
“Lo que este estudio hace es hermoso y muy emocionante.”
Durante el ejercicio, la cantidad de CO 2 en la sangre aumenta, haciendo que la sangre sea más ácida. Hasta ahora, se pensaba que este cambio de pH se ‘sentía’ por neuronas especializadas que señalan a los pulmones para expulsar a más de CO 2 . Pero el estudio encontró que los astrocitos pueden percibir como una disminución en el pH también – un cambio que provoca un aumento en la concentración de iones de calcio (Ca 2 + ) en las células y la liberación del mensajero químico adenosina-5′-trifosfato (ATP ). Los investigadores creen que el ATP estimula las neuronas cercanas que están involucrados en la respiración, los cuales a su vez desencadenar un aumento de respiración para que el exceso de CO 2 puede ser removido de la sangre.
Una de las técnicas del equipo utilizado consistió en insertar un gen que codifica una proteína sensible al calcio fluorescentes, Case12, en los cerebros de las ratas que viven, junto con una secuencia promotora que aseguró el gen que expresa sólo en los astrocitos.Cuando la luz se iluminó el cerebro, Case12 fluorescencia con un brillo que corresponde a la concentración de calcio en los astrocitos. El equipo encontró un aumento inmediato de calcio cuando el nivel de pH se redujo. El experimento también reveló que los astrocitos, en respuesta a cambios en el pH, se localizan en el bulbo raquídeo – un área del cerebro conocida por su “sentido” de la composición química de la sangre. El equipo observó resultados similares utilizando rebanadas de tallo cerebral y los modelos de cultivo celular.

Respuesta rápida

Los investigadores esperan que los hallazgos podrían ayudar a la comprensión de las enfermedades de insuficiencia respiratoria, tales como el síndrome de muerte súbita del lactante, también conocido como muerte de cuna, y un síndrome potencialmente fatal llamada maldición de Ondina. Si los problemas en función de las células gliales, se puede demostrar que causan estas condiciones, los astrocitos tal vez podría ser un objetivo en el futuro desarrollo de terapias.
“Lo que este estudio hace es hermoso y muy emocionante”, dice Philip Haydon, un neurocientífico en la Tufts University School of Medicine en Boston, Massachusetts. “El siguiente paso sería bloquear selectivamente los astrocitos señales de calcio o la liberación de ATP, luego en coche el cambio de pH y ver qué pasa – que determinará si los astrocitos son absolutamente necesarios en el control de la respiración.”
Gourine está de acuerdo en que es importante desarrollar herramientas para inhibir este tipo de respuestas astrocitos, pero dice que es un “gran desafío”.
Brian MacVicar, un neurocientífico de celular de la Universidad de British Columbia en Vancouver, Canadá, dice que ha habido cierto desacuerdo sobre la interacción entre astrocitos y neuronas. La pregunta es si los astrocitos pueden hacer algo lo suficientemente rápido como para alterar el comportamiento actual, influyendo en la actividad neuronal, dice, o si tienen un papel más pasivo.
“Los astrocitos se muestran aquí para responder con rapidez – en cuestión de segundos – a un estímulo fisiológico”, dice. “El impacto de este trabajo será convencer a los escépticos más empedernidos que los astrocitos pueden cambiar la actividad neuronal en respuesta a un estímulo y por lo tanto alterar una respuesta de comportamiento.”
Sin embargo, algunos investigadores dicen que es necesario tener precaución al interpretar los datos de los estudios de esos animales.”Todo el mundo probablemente de acuerdo en que los astrocitos pueden ser señal de que las neuronas en cultivo celular”, dice Attwell. “Pero el problema es que cuando se quiere mover de que en los organismos vivos, es más complicado de interpretar los datos, y sobre todo para determinar con exactitud cuál es el mecanismo de señalización”.

Trastornos del humor (afectivos)

TRATADO DE PSIQUIATRÍA

C apítulo 18

Trastornos del humor (afectivos)
E. Álvarez Martínez, J. Pérez Blanco, V. Pérez Solá

Fuente: http://www.psiquiatria.com/tratado/cap_18.pdf

ESTUDIO CLÍNICO DEL EPISODIO DEPRESIVO
En este apartado es descrito el episodio depresivo
(Tabla I) como lo será más adelante el maníaco, progresivamente, tal como suelen ir apareciendo los síntomas evitando la exposición académica que posteriormente puede entrañar dificultades cuando es
trasladado a la realidad asistencial del día a día. Es
opinión de los autores que el lector en formación podrá identificar con mayor facilidad el paciente deprimido si este es descrito tal y como evoluciona de forma “natural”, ya que las posibilidades de que efectúe
una consulta se puede producir en cualquier momento de la misma.
El inicio de las enfermedades depresivas puede producirse a cualquier edad, siendo más frecuente a partir
de los 30 años, con incrementos de incidencia en el
inicio de la involución. A excepción de los pacientes
que alternan su sintomatología depresiva con episodios de euforia, el comienzo suele ser insidioso y difícil
de identificar por el paciente. Este, suele encontrarse
más cansado físicamente de lo habitual, con frecuencia requiere un esfuerzo mayor para realizar las tareas
desempeñadas habitualmente y su interés por ellas
decrece. Se queja con mayor frecuencia de molestias
orgánicas, como cefaleas, digestiones pesadas o estreñimiento, sufre dificultades para dormir sintiéndose
poco “reparado” por el sueño. Este insomnio es con
frecuencia de mantenimiento. Al agravarse el cuadro,
es descrito por el paciente como un despertar brusco
con la percepción inmediata de angustia intensa de localización, en ocasiones, epigástrica.

Al empeorar de forma gradual el cuadro, el paciente percibe un estado de ánimo progresivamente

más bajo, estableciéndose en franca tristeza, descrita con frecuencia como un sentimiento muy distinto
al de la que es reactiva a una circunstancia vital, como un fallecimiento o una separación afectiva. Este
sentimiento se va haciendo cada vez más profundo,
y si al principio provoca con frecuencia el llanto, llegado a un cierto punto de gravedad, esta expresión
afectiva desaparece diciendo el paciente que “quisiera, pero no puede ya llorar”.
Se va haciendo más notable la dificultad en desarrollar tareas y el deterioro del rendimiento puede
ser importante.
Paralelamente el paciente se siente progresivamente menos interesado en sus actividades habituales, tanto laborales como lúdicas o sexuales. Suele
quejarse del enorme esfuerzo que representa dedicarse a actividades que antes le interesaban mucho. Cada vez sale menos de casa, y finalmente siente una
imposibilidad, a veces absoluta, para sentir placer de
cualquier tipo. Así mismo, el sentimiento gratificante
de sentir afecto por su familia llega a desaparecer. El
paciente dice encontrarse como “si no tuviera sentimientos” (anestesia afectiva), ello es con cierta frecuencia un motivo más para sentirse culpable.
Estas ideas de culpa puede relacionarlas con motivos banales como “haber reñido a su hijo”, o “dar
una mala impresión en la empresa”. Su naturaleza
puede llegar a ser delirante, por ejemplo, si el sentimiento de culpa por pegar a su hijo tiempo atrás,
implica para el paciente, un castigo divino en forma

de su malestar actual, sintiéndose indigno y despreciable. Este autodesprecio, con frecuencia e independiente de las ideas de culpa, engloba todas las facetas relacionales; el paciente puede sentirse más
feo físicamente, inútil en sus tareas, antipático y desagradable e inferior para los demás.
La tolerancia a las molestias físicas disminuye
mucho, así, molestias banales son expresadas por el
paciente como insoportables. Además, su sistema
neurovegetativo con frecuencia se altera, enlenteciéndose el ritmo intestinal y produciéndose, a veces,
crisis vegetativas que pueden confundirse con crisis
de angustia (ataques de pánico). Esto se traduce en
frecuentes quejas físicas, más acusadas en pacientes
de mayor edad, etiquetadas, en ocasiones, de síntomas hipocondríacos. En mi opinión de forma erró-
nea, ya que las quejas físicas responden a una disminución de la tolerancia al dolor y etiquetarlas así,
desvirtúa el término de hipocondría. Otras veces, estas quejas son de tanta entidad, que el paciente las
explícita durante la entrevista en primer plano y de
forma invasiva en la relación terapéutica. En estos
casos se habla de “depresión enmascarada” (término acuñado por J.J. López-lbor Aliño), ya que los
síntomas somáticos “enmascaran” a los más característicamente depresivos.
La anorexia es característica en los episodios depresivos, acompañada o no de pérdida de peso. El
paciente comenta que no le encuentra “ningún gusto
a la comida”, “que come a la fuerza, o que no lo haría en ausencia de que se lo sugirieran”. Sin embargo, en algunos subtipos clínicos de depresión, puede
evidenciarse una bulimia marcada, básicamente por
hidratos de carbono. Son ingestas de alimento compulsivas y en cantidades exageradas cada vez, pero
no de forma continuada durante todo el día. Aunque
será comentada posteriormente en la clasificación de
las enfermedades depresivas, vale la pena mencionar
que este tipo de depresiones es más frecuente en
personas jóvenes, se acompaña de somnolencia
diurna y parecen tener un ritmo marcadamente estacional.
Con la progresiva ausencia de capacidad para
sentir placer y experimentar sentimientos de afecto,
la sensación de que “la vida no vale la pena”, o “que
para vivir así….”, van haciéndose más patentes las
ideas de muerte. Posteriormente, con frecuencia se
angustia o se sorprende pensando en alguna forma
de quitarse la vida. En ocasiones los sentimientos de
culpa intensos y persistentes juegan un papel importante en los deseos de muerte.
Es dramático, el desbordamiento afectivo que sufre el paciente, en ocasiones, cuando el clínico sugiere la posibilidad de que tenga pensamientos de esta
naturaleza. A veces la ideación suicida es intensa, y
no es raro que pacientes con depresiones recurrentes, muestren intentos de suicidio en su historial clínico. De hecho, es la situación depresiva, la primera
causa de autolisis.

En cuadros depresivos graves, casi siempre de tipo melancólico (endógeno), se presentan ideas de
negación. La gravedad de las mismas puede abarcar
desde la simple impresión de que el paciente a cambiado irreversiblemente, que es “distinto”, “mi cuerpo y cerebro han cambiado y nunca saldrán del estado en que se encuentran”, pasando por la negación
de órganos, “no tengo corazón” o “mis intestinos están putrefactos”, hasta la idea completa de negación
y convencimiento de que ya está muerto. Este tipo
de ideas llevadas a su máxima expresión, constituyen
el síndrome de Cotard.
Completan la ideación depresiva, los sentimientos
de pobreza y ruina. Pacientes que son ingresados
por causa de la intensidad del cuadro o por otros
motivos, expresan: “donde voy a ir así,… no tengo
nada de ropa, lo he perdido todo,… no podré pagar
el hospital,… nos hemos quedado sin nada”, etc.
Con frecuencia muestran preocupaciones excesivas en relación a hacer frente a pagos de facturas o
préstamos, y no es raro que los distintos temas que
hemos comentado, sean relacionados estrechamente
por el enfermo. Por ejemplo, puede sentirse culpable por un pequeño y banal error cometido al firmar
un documento bancario, lo cual le lleva al convencimiento que por su culpa, le bloquearan las cuentas, y
toda su familia sufrirá las consecuencias de su erró-
nea acción, sus hijos no podrán ir a la escuela, y no
podrán ser atendidas las necesidades mínimas de la
familia. Ello va acompañado de premoniciones de
destrucción personal, ideas de negación que completan junto al deseo de morir y terminar el perjuicio
que causa a otros, la ideación depresiva.
Sin embargo, la mayor parte de casos, no presentan un pensamiento tan grave y completo, si no parte de él, las ideas de culpa moderadas y el deseo más
o menos explícito de la muerte son las evidenciadas
con mayor frecuencia en este tipo de pacientes.
La actividad física puede oscilar entre los dos polos extremos. Desde la agitación marcada, con
muestras aparatosas de petición de perdón por las
malas acciones cometidas pasando por una simple
inquietud, hasta la inhibición más grave. Muchos pacientes expresan el deseo de pasar en la cama la mayor parte del tiempo. Con asiduidad, expresan deseos de aislamiento y cualquier actividad física que
tengan que realizar “se les hace una montaña”. Es
usual que el paciente fantasee acerca de situaciones
de aislamiento completo. Esta inhibición tiene su
máxima expresión en el estupor melancólico, autentico “coma” depresivo, durante el cual, el paciente puede llegar a requerir ser sondado para su alimentación y control de micción. Estas situaciones
implican intervenciones terapéuticas enérgicas.
Algunos grupos de síntomas depresivos son característicos de determinados subtipos de depresión,
aunque serán comentados de forma más organizada
en la clasificación de las enfermedades depresivas,
los describiremos a continuación.

En ocasiones el paciente sufre un cambio en la intensidad de los síntomas a lo largo del día, mejorando a medida que avanza este, son los denominados
cambios diurnos característicos de la depresión de
tipo melancólico. Estos casos, suelen ir acompañados de despertar precoz (despertar brusco dos o tres
horas antes de lo habitual) acompañado de un intenso malestar.
Con menor frecuencia un paciente deprimido
puede presentar ideas delirantes, a veces congruentes con el estado de animo es decir, conteniendo una
temática de ruina, culpa o negación; o bien, sin relación con el humor depresivo, por ejemplo de tipo
autorreferencial (perjuicio). Más raramente, pueden
presentarse alucinaciones en este último tipo de cuadro depresivo.
En pacientes deprimidos jóvenes que inician su
enfermedad en la adolescencia se presentan rasgos
atípicos. Muestran más abulia y pérdida de interés
que tristeza, bulimia con aumento de peso, somnolencia durante el día sin insomnio aparente y suelen
presentar un ritmo estacional con tendencia a empeorar en invierno.
En la mayoría de los tratados clásicos se exponen
los llamados síntomas nucleares de la depresión siguiendo conceptos psicologicistas y fenomenológicos. Este concepto suele referirse a la hipotimia, inhibición y ansiedad. Sin embargo esta concepción
dista mucho de seguir el modelo médico y es confusa

en cuanto a los términos que usa. El concepto de
tristeza, emoción absolutamente normal y reactiva a
acontecimientos externos, poco tiene que ver con la
“angustia” o el “sufrimiento” que presenta un enfermo depresivo. La diferencia cualitativa es prácticamente constante y no solo limitada al subtipo melancólico. Lo mismo podríamos comentar acerca de la
ansiedad y la inhibición con la constante de las diferencias cualitativas.
En la Tabla II se intenta una aproximación al modelo médico de enfermedad en opinión de los autores más cercana a la realidad y al concepto de la depresión como tal. Como se comenta en el apartado
sobre etiopatogenia es postulada desde hace más de
dos décadas una hipofunción serotoninérgica (5HT)
en la depresión como alteración de vulnerabilidad o
de rasgo y una probable hipofunción nor-adrenérgica como cambio de estado. Tres de los síntomas nucleares de la depresión que son descritos están claramente relacionados con la comentada disminución
de actividad 5HT en el sistema nervioso central
(SNC): disminución de la resistencia al estrés ambiental, disminución de la resistencia al dolor y alteraciones en los ritmos circadianos. La dificultad o
imposibilidad para experimentar sensaciones placenteras es mucho más complejo de relacionar neuroquímicamente de forma simplista, en parte debido
a la imposibilidad de usar modelos animales. Por supuesto la correlación con algunos de los síntomas

ideativos es todavía más tentativo y complejo. Esta
tabla constituye un intento de relacionar lo más adecuadamente posible los denominados síntomas nucleares o principales, su posible base neuroquímica y
los términos utilizados habitualmente en las guías de
criterios diagnósticos para denominar los síntomas
depresivos.
CLÍNICA DEL EPISODIO MANÍACO
La presentación de una fase maníaca (Tabla III) es
descrita habitualmente como la imagen especular de
la depresión. El paciente tiene un aspecto hablador,
con una actividad física exagerada, bromista y lúdico.
Parece prestar atención a cualquier estímulo circundante y atender en apariencia a todo. Tolera mal la
frustración y llevarle la contraria, incluso en un tema
banal puede implicar un estado de agitación o de
pérdida de control. El máximo grado de agitación y
agresividad en un paciente de este tipo era conocido
clásicamente como furor maníaco.
El inicio de un episodio maníaco suele ser de evolución rápida. En 24-72 horas el estado clínico del
paciente puede cambiar de forma radical. Puede empezar con una disminución de la necesidad de dormir que nunca debe confundirse con el insomnio que
puede presentarse en una fase depresiva. El paciente
se despierta espontáneamente de madrugada sintiéndose descansado y pletórico de energía. Es frecuente que una enferma maníaca ama de casa utilice

la lavadora o use el aspirador a las cuatro de la madrugada sin ninguna conciencia de hacer algo inadecuado. En efecto la sensación de vitalidad, fuerza fí-
sica y actividad es total. Existe un aumento general
de la actividad física y al principio la sensación de
felicidad puede ser desmesurada. A medida que se
incrementa la gravedad del episodio, el choque constante con la realidad es inevitable: molesta a los demás, las personas que se relacionan con el paciente
no pueden seguir su ritmo etc. van apareciendo episodios de frustración, irritabilidad y disforia que puede llegar a una agresividad franca tanto dirigida hacia
los demás como hacia él mismo.
El curso del pensamiento y el lenguaje están
acelerados. Habla en voz alta efectuando asociaciones cacofónicas y “divertidas”, imita el tono y características del lenguaje de otras personas, hace rimas,
dice irrelevancias y neologismos, el curso del pensamiento además de acelerado se vuelve lábil. Esta tendencia a la asociación y la debilidad del vínculo entre
frases puede implicar una aparente pérdida de relación temática entre frases denominándose fuga de
ideas. En esta situación experimenta la sensación de
que le “vuelan” y se le “escapan” literalmente las cosas que tenía intención de decir. El paciente habla
deprisa y apenas deja espacio para que contesten los
demás, no los deja hablar o aprovecha la más mínima pausa para interrumpir y reiniciar su discurso.
Con frecuencia se dice que habla a presión.
Los sentimientos que predominan son de sobrevaloración de sus posibilidades e incremento de la
autoestima. El contenido del pensamiento va desde
un optimismo exagerado a contenidos delirantes
habitualmente congruentes con el estado de ánimo.
Con frecuencia la temática de estas ideas está relacionada con inventos y soluciones magistrales de
problemas complejos. Un paciente, por ejemplo, reclamaba el premio Nobel de economía por solucionar el tema de la crisis económica mundial aumentando la impresión de billetes de curso legal. Aunque
con menor frecuencia, pueden presentar ideas delirantes no congruentes con la euforia que suele dominar el cuadro clínico, con temáticas autorreferenciales o místicas. Si esto ocurre en el primer episodio
pueden ser diagnosticados erróneamente de esquizofrenia.
La conducta del paciente se va volviendo más imprudente y no es raro que efectúe conductas socialmente inapropiadas de las que después se arrepiente amargamente. Desde una exagerada procacidad
sexual en los comentarios y proposiciones, hasta ideas descabelladas de negocios en las que puede implicar a otras personas sobre todo al inicio del episodio.
Es frecuente que gaste exageradamente “vaciando”
literalmente las tarjetas de crédito. Una vez remitido
el episodio este aspecto suele ser de los que acarrea
más problemas al paciente y su familia así como
constituir la temática propia de ideas de culpa si el
paciente efectúa episodios depresivos. Algunos pa-

cientes con experiencia de pasados episodios maníacos y con riesgo de recurrencias futuras “se prohiben” legalmente la entrada en los casinos de juego o
el uso de las comentadas tarjetas de crédito.

Diagnosticando la Depresión

 

 

 

 

 

 

 

DEPRESIÓN: LO QUE SABES, PUEDE AYUDARTE
FEDERACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL  8
DIAGNOSTICANDO LA DEPRESIÓN
Fuente:

Federación Mundial de la Salud Mental
12940 Harbor Drive, Suite 101
Woodbridge VA 22192 USA
+1-703-494-6515
+1-703-494-6518 (Fax)
info@wfmh.com
http://www.wfmh.org

La depresión es una enfermedad compleja con varios síntomas. Hay numerosas
listas y evaluaciones para detectar la depresión.  Estos son basados en varios
criterios.  No todos los individuos con depresión experimentan todos los
síntomas.  El número y la severidad de los síntomas pueden variar entre  cada
individuo y  el tiempo.
Síntomas
Tristeza persistente, ansiedad  y una sensación de vacío.
Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
Sentimientos de culpa, desvalorización  y  falta de apoyo.
Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba o pérdida de
apetito sexual.
Fatiga, desgano o pérdida de energía.
Dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones.
Cambios en los patrones del sueño, insomnio, despertar muy temprano  o
dormir en exceso.
Cambios en el apetito.
Pensamientos de muerte o suicidio, o intentos de suicidio.
Ansiedad e irritabilidad.
Síntomas físicos como dolores de cabeza, trastornos digestivos o dolor
crónico.

Si tú, o alguien que conoces, tiene cinco o más de estos síntomas en un periodo
de dos semanas o más largo, puedes tener depresión. Es importante hablar con
un médico o terapeuta.
Episodios de depresión pueden ser exacerbados por circunstancias difíciles
como la pérdida de un ser querido, una enfermedad crónica o pueden aparecer
sin una causa aparente.
Síntomas Depresivos: Aspectos personales, sociales y
culturales
No todas las personas que sufren depresión presentarán todos los síntomas.
Algunos se sienten tristes o melancólicos y no pueden disfrutar las actividades
normales. Sienten desesperanza y tienen problemas para dormir y pérdida de
apetito o de peso. Otras personas con depresión pueden comer o dormir en
exceso. Se pueden sentir culpables, irritables, desmotivados o tener acciones
compulsivas como trabajar en exceso. También, pueden tener  conductas
imprudentes, pensamientos suicidas o hablar sobre lastimarse a ellos mismos.
Todas estas personas pueden sufrir de depresión. Las experiencias con la
enfermedad difieren dramáticamente. Los síntomas pueden variar dependiendo

de quien eres como individuo, tu sexo, tu genética, tus mecanismos de defensa
o de apoyo, tus relaciones y la cultura en la que vivas.
Los hombres pueden mostrar diferentes síntomas o conductas al de las mujeres.
Por ejemplo, pueden presentar fatiga, irritabilidad o enojo y pérdida de interés en
el trabajo o en actividades de esparcimiento, abuso de sustancias o conductas
imprudentes.
vii
En distintas culturas, algunas
personas están más expuestas
que otras a padecer síntomas
particulares. Por ejemplo,
algunos pueden presentar
síntomas físicos como
consecuencia de su depresión;
pueden tener problemas
estomacales y dolores crónicos
como dolores de cabeza. Estos
síntomas físicos son una señal
de  depresión.

Varios
investigadores han demostrado
que la depresión y el dolor
comparten caminos biológicos
en el sistema nervioso que está
involucrado en la transmisión,
regulación y percepción de las emociones y el dolor.
viii
Los medicamentos
identifican los neurotransmisores en el tratamiento.
La conexión de la mente y el cuerpo en la depresión es actualmente un área de
investigación. Una encuesta internacional, “la verdad dolorosa”, efectuada en
Brasil, Alemania, Canadá y México por la Federación Mundial de la Salud Mental
y la Organización Mundial de Médicos Familiares, reveló que hay lagunas y
brechas en el conocimiento de la depresión por parte de pacientes y médicos,
que a menudo ocasionan diagnósticos equivocados o retraso en el diagnóstico.
ix
Los médicos preguntarían por síntomas físicos  y  si ellos tuvieran un mejor
entendimiento sobre esta conexión entre la mente y el cuerpo,  lograrían un
diagnóstico en un menor tiempo.
x
La encuesta estima que 72% de la gente con depresión no creía antes de su
diagnóstico que los síntomas físicos, como son dolores de cabeza, dolores de
espalda, problemas estomacales y otros dolores, eran síntomas de depresión.
79% confirmaron que estos síntomas eran indicativos para visitar a un médico.

Un estudio reciente en Brasil y en otras culturas latinoamericanas encontraron
que pacientes en atención primaria,  difieren en sus explicaciones y atribuciones
de los  síntomas físicos asociados con la depresión debido a sus diferencias

culturales.
xi Un mejor entendimiento sobre estas diferencias y  la forma en que
éstas se relacionan con las manifestaciones físicas de este trastorno, ayudará a
que los médicos  y profesionales de la salud puedan identificar y tratar la
depresión con una mayor efectividad en distintas culturas.
Diagnóstico
Hay muchas herramientas disponibles para diagnosticar la depresión. La
mayoría de éstas están basadas en criterios de la Clasificación Internacional de
Enfermedades (ICD)10 (ver cuadro siguiente) o el Diagnóstico estadounidense y
Manual Estadístico de Trastornos Mentales IV-TR (DSM-IV-TR).

Herramientas de chequeo por Internet
Hay varios métodos de evaluación y auto-chequeos disponibles en Internet.
Algunas herramientas son similares y cuentan con un listado de varios síntomas
de depresión. Hay una creciente investigación que examina la efectividad de
esto instrumentos, los cuales han sido evaluados como positivos y efectivos. Por
ejemplo, un estudio canadiense evaluó un chequeo por Internet y encontró que
estos mecanismos eran confiables para identificar a pacientes con o sin
depresión crónica.
xv
Otro estudio reciente en Ámsterdam evaluó la efectividad
de estos chequeos por Internet y encontró que eran efectivos y que producen un
alto número de respuestas positivas erróneas.
xvi
Las auto-evaluaciones por Internet son herramientas de apoyo que ayudan a
determinar si padeces depresión. Sin embargo, esto no lo es todo. Ten cuidado
con Internet y con las fuentes y no sigas ninguna sugerencia de tratamiento sin
hablar primero con tu médico.

Si tu crees que sufres de depresión, habla con alguien. A menudo este es el
primer paso para sentirte mejor. Esta persona puede ser un familiar,  amigo,
un profesional de la salud, un líder comunitario o un especialista de
herbolaria certificado.

Resumen: Lo que sabes, puede ayudarte
La depresión es real. Hay señales y síntomas de la depresión y cada persona
exhibirá síntomas distintos. Obtener un diagnóstico puede ser difícil
dependiendo de donde vivas, pero es importante que lo realices. Utiliza todos los
recursos en tu comunidad incluyendo la información de este documento.

Descubierta una posible causa de trastornos neuronales en niños.

 

 

 

 

 

Noticias

24/oct/2011 · Nature. 2011 Oct;478:382–386.

Descubierta una posible causa de trastornos neuronales en niños.

Resumen

El catedrático de Biología Celular de la Universitat de Valencia (UV) José Manuel García Verdugo, junto a un equipo de investigadores de la University of California, ha participado en el descubrimiento de nuevas rutas de migración de neuronas desde los ventrículos laterales cerebrales hasta la corteza cerebral. El trabajo, realizado en niños en edades tempranas de la infancia, descubre un nuevo camino celular que podría servir para aumentar el número de neuronas en regiones muy relacionadas con tareas cognitivas, procesos emocionales y percepción del espacio, ha informado la universidad valenciana.

La zona que rodea a los ventrículos laterales cerebrales de mamíferos no humanos, genera un gran número de nuevas neuronas cuyo destino final es el bulbo olfatorio. Las células responsables de esta migración arrancan de las paredes de los ventrículos laterales, donde se encuentran las células madre, alcanzando los bulbos olfatorios para dar lugar a neuronas granulares y periglomerulares. Esta generación de neuronas es constante a lo largo de toda la vida.

En el artículo, que ha publicado la revista ‘Nature’, los investigadores detallan que esta migración al bulbo olfatorio existe sólo en las primeras etapas del desarrollo infantil, extinguiéndose alrededor de los siete años de vida.

Pero lo más interesante, y a diferencia de otros mamíferos, es que encuentran un nuevo camino de células que migran desde los ventrículos laterales hacia la corteza prefrontal. Esta migración es la primera vez que se describe y podría servir para incrementar el número de nuevas neuronas en regiones que están muy relacionadas con tareas cognitivas, procesos emocionales y percepción del espacio, explican las mismas fuentes en un comunciado.

Cualquier alteración de este circuito migratorio podría ser, pues, la causa de enfermedades y trastornos neuronales con implicación del lóbulo frontal, como la esquizofrenia, el autismo, las adicciones en niños o la hiperactividad.

“Hace poco tiempo, el descubrimiento de la existencia de células madre en nuestro cerebro, con la correspondiente neurogénesis adulta, supuso un giro de 180 grados a la forma en que la ciencia entendía el cerebro. Ahora, esta nueva información nos pone en condiciones de empezar a comprender algunas de las patologías cerebrales que afectan a las personas desde edades tempranas”, asegura García Verdugo.

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Afecto positivo y negativo en adolescentes con y sin trastorno disocial.

TITLE WITHOUT CONDUCT DISORDER. A STUDY IN THE CENTER OF INTEGRATION FOR TEENS OF THE STATE OF MICHOACAN Autores: : POSITIVE AND NEGATIVE AFFECT IN ADOLESCENTS WITH AND Fátima Paulina Rosiles Leyva. Elizabeth Hernández Lujan. Ferran Padrós Blázquez. Facultad de Psicología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia Michoacán, México. Dirección: Francisco Villa No. 450, Colonia: Doctor Miguel Silva. CP.58120 Morelia Michoacán, México.

 RESUMEN Introducción: los derechos de otras personas o importantes normas sociales que se inicia en la infancia o en la adolescencia. El objetivo es analizar si los niveles de afecto positivo y afecto negativo de los adolescentes diagnosticados de trastorno disocial de la conducta (TDC), son distintos de los niveles reportados por otros adolescentes sin dicho trastorno. Los trastornos de conducta se caracterizan por un comportamiento persistente y repetitivo que viola Método: Integración para Adolescentes (CIA) diagnosticados de TDC, el segundo formado por 18 jóvenes también internos en el mismo centro pero sin TDC y el tercero integrado por 14 jóvenes sin TDC estudiantes de preparatoria. Se realizó un estudio transversal en el cual se aplicó a los participantes el cuestionario breve para el diagnóstico del TDC y la escala de afecto positivo y negativo (PANAS) adaptada a la población mexicana. nivel de afecto negativo no se observan diferencias entre los 3 grupos. Por otro lado, se observó que el grupo de jóvenes sin TDC internos en el CIA reportó menor nivel de afecto positivo que el grupo de jóvenes de la preparatoria. Sin embargo no se observaron diferencias entre el grupo de jóvenes con TDC internos y la muestra compuesta por los estudiantes. Se confeccionaron tres grupos, el primero constituido por 12 jóvenes internos (en reclusión) del Centro deResultados: Respecto al Discusión otros estudios, un posible efecto compensatorio. De modo que los adolescentes con TDC experimentarían mayor nivel de afecto negativo derivado de déficit como los de autorregulación afectiva y menor proveniente de sentimiento de culpa y lástima por los demás. En cuanto al afecto positivo se ofrece como explicación que el TDC puede actuar como factor de “protección” frente a situaciones adversas como lo es estar en reclusión. adolescentes, trastorno de conducta, trastorno disocial, afecto positivo, afecto negativo. 

INTRODUCCIÓN La delincuencia en México y el mundo ha sido uno de los problemas más difíciles de combatir. En el año 2000 el presupuesto que se tenía destinado para Seguridad Pública en México era de 187.2 millones de pesos, y en el 2009 aumentó a 2820.11millones de pesos del cual se destina el 7.5% que equivale a 463.6 millones de pesos para la sustentabilidad (alimentación de los adolescentes, sueldo de los trabajadores, mantenimiento, etc.) y construcción de nuevos centros de integración para jóvenes (infraestructura, compra de terrenos) dentro de diversas regiones de la república mexicana. De acuerdo a las estadísticas, cada año se recluyen 100,000 adolescentes debido a adicciones y trastorno disocial de la conducta (TDC) según datos oficiales (Avelino y Peña, 2004). El término “trastorno de conducta” se emplea para hacer referencia a los casos en que niños y adolescentes manifiestan un patrón de conducta antisocial (comportamiento persistente y repetitivo que viola los derechos de otras personas o importantes normas sociales), cuando existe un deterioro significativo en el funcionamiento diario en casa o en la escuela, o bien cuando las conductas son consideradas incontrolables por familiares y amigos. De esta forma, el diagnóstico de trastorno de conducta queda reservado para aquellos casos donde aparece la conducta antisocial clínicamente significativa y que sobrepasa claramente el ámbito del normal funcionamiento (Kazdin y Buela-Casal, 2006). La teoría del apego formulada por Bowlby (1985) señala que el estado de seguridad, ansiedad o zozobra de un niño o un adulto es determinado en gran medida por la percepción de accesibilidad y capacidad de respuesta que éste tiene de su principal cuidador. Se considera que los apegos seguros promueven la experiencia de ser competente y una independencia apropiada. Un niño que está bien apegado manifiesta, generalmente, más habilidades sociales, mejor adaptación al medio, y una buena regulación afectiva, lo cual se ha propuesto como factor de protección frente a distintos trastornos mentales entre ellos podría considerarse el TDC (Delgado, 2004). Una persona con estilo de apego seguro, se caracteriza por acercarse emocionalmente a los otros de manera sencilla y mostrar la capacidad de establecer una experiencia de dependencia mutua segura y confortable (Dutra y cols., 2002). Sus relaciones con el otro son más estables, íntimas y satisfactorias y su perspectiva de sí mismo es más integrada y coherente. Estas personas son capaces de hablar de las experiencias adversas negativas o penosas de su infancia de manera reflexiva y relativamente desprovista de mecanismos de defensa (Bowlby, 1988; Marrone, 2001). En cambio, las personas con un estilo de apego inseguro se sienten incómodas con las relaciones que involucran cercanía emocional por lo que se mantienen alejados, argumentando muchas veces la importancia de la independencia y la autosuficiencia. Es característica en estos sujetos la inhibición de sentimientos negativos o agresivos, con la finalidad de mantener la aprobación social (Stoudemire, 1995). Baumann, Kaschel y Kuhl (2004) encontraron que los déficit en la autorregulación juegan un papel fundamental en el desarrollo del trastorno antisocial de la personalidad (trastorno que una parte sustancial de los pacientes con TDC acaban padeciendo, A.P.A., 2002). La autorregulación emocional se relaciona con estrategias de afrontamiento de problemas y el autocontrol (Kuhl, 1994). McBurnett y cols. (2005) hallaron en una muestra de adolescentes una relación positiva entre problemas de conducta y afecto negativo e inversa con el afecto positivo. Sin embargo, Desrichard y Denarie (2005) utilizando la escala de Afecto positivo y negativo conocida como PANAS (Watson, Clark y Tellegen, 1988) reportaron ausencia de relación entre los niveles de afecto positivo y negativo con las conductas de riesgo (uso y abuso de sustancias, relaciones sexuales, y conducta desafiante) que son características del TDC.(…): Respecto al afecto negativo se sugiere como posible explicación de los datos obtenidos en el presente yPalabras clave: fatypau_rl@hotmail.com

 TÍTULO: AFECTO POSITIVO Y NEGATIVO EN ADOLESCENTES CON Y SIN TRASTORNO DISOCIAL. UN ESTUDIO EN EL CENTRO DE INTEGRACIÓN PARA ADOLESCENTES DEL ESTADO DE MICHOACÁN

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